El mágico y adictivo hábito de la escritura

Escribir una novela es marcar una cita con la inspiración, sabiendo que hay llegar al encuentro tantas veces como sea necesario porque en algún momento, cuando menos lo esperas, decidirá no dejarnos plantados.

 

Inventar personajes es un proceso deliberado, lo sorprendente es que en algún momento al ir escribiendo la historia, de la manera más inesperada e insólita, algunos personajes cobran vida, hacen uso de su voluntad, y deciden qué rumbo tomar. Algunos de ellos, los más intrépidos, se cuelan en tus sueños, osan hablarte en situaciones inesperadas y, sin pedir permiso, tocan fibras sensibles en tu interior. Lo que en mi caso ha tenido un efecto reparador.

Sumergirse en el proceso creativo de la escritura, por diferente que sea para cada autor con el que he podido platicar, es una experiencia mágica y adictiva a la que no queremos renunciar jamás. Si ese fuera el caso, estaríamos traicionando algo inherente a nosotros mismos.

Aquí algunas fotos con autores que admiro como Mia Couto, Salman Rushdie, Jorge Zepeda Patterson, Benito Taibo, David Martín del Campo, Erma Cárdenas, Ismael Cala, Fernanda Familiar, Liliana Blum, Enrique Vila-Matas.

Mia Couto y Silvia Gurolla
Mia Couto

 

Salman Rushdie y Silvia Gurrola
Salman Rushdie
Fermanda Familiar y Silvia Gurrola
Fermanda Familiar

 

Jorge Zepeda Patterson y Silvia Gurrola
Jorge Zepeda Patterson

 

Juan Villoro
Juan Villoro